Hacia el 465 a.C., se unió a los demócratas de Efialtes; en torno a esa fecha, contrajo matrimonio con una mujer rica y de destacada familia. Cuatro años más tarde, Efialtes fue asesinado y el líder aristocrático, Cimón, quien prefirió la amistad de Esparta, fue condenado al ostracismo; Pericles pasó así a encabezar la facción demócrata ateniense y se convirtió en líder indiscutible de Atenas. Profundizó a partir de entonces en las reformas democráticas iniciadas por Efialtes. Tras acordar con su esposa la ruptura del vínculo matrimonial, se unió, aproximadamente en el 445 a.C., a Aspasia de Mileto, una mujer famosa por su cultura y liberalidad.
Desde su cargo de estratega, magistratura para la que fue reiteradamente elegido cada año por los atenienses desde el 443 a.C., Pericles intentó que todos sus conciudadanos participaran en el gobierno. Introdujo el pago a cambio de los servicios al Estado y que se eligiera a los miembros del consejo por sorteo entre todos los ciudadanos atenienses. También contribuyó a consolidar y extender la hegemonía ateniense. En el marco de la Liga de Delos (fundada en el 477 a.C. para hacer frente a las agresiones persas), los atenienses lideraron la gran fuerza naval creada a partir de la unión (bien como aliadas, bien como subordinadas) de casi todas las islas importantes del mar Egeo y de muchas ciudades del norte. Levantó su ciudad a expensas de las ciudades Estado súbditas. Con la gran riqueza que ingresó en la tesorería ateniense, Pericles restauró los templos destruidos por los persas y construyó muchos edificios nuevos, el más espléndido de los cuales fue el Partenón, en la Acrópolis. Este edificio proporcionó trabajo a los ciudadanos más pobres e hizo de Atenas la ciudad más magnífica de su época. Encomendó a su amigo, el gran escultor Fidias, la supervisión de todas las obras públicas y la elaboración de las estatuas.
Bajo el gobierno de Pericles, Atenas se convirtió en un centro de primer nivel para la literatura y el arte, y en esa época la ciudad vivió el pleno clasicismo de la cultura griega. Su supremacía despertó los celos de otras ciudades Estado griegas (en particular de Esparta, gran enemiga de Atenas) que temían el proyecto hegemónico de Pericles y trataron de evitar la dominación ateniense. Por otra parte, Samos se sublevó ante el poder casi imperial de Atenas en el 440 a.C., lo que obligó a que, un año después, el propio Pericles ocupara la isla para derrotar la secesión. Después de estallar la guerra del Peloponeso en el 431 a.C., iniciada pese a la amistad que él mantenía con el rey de Esparta, Arquidamo II, Pericles reunió en Atenas a los residentes del Ática y permitió que el Ejército peloponesio asolara las distintas zonas del país. Al año siguiente, se propagó la peste en la superpoblada ciudad, lo que acabó con la confianza popular. Aunque fue destituido, juzgado y multado por malversación de fondos públicos, Pericles fue reelegido estratega en el 429 a.C. Poco después, en el curso de ese mismo año, murió a causa de la peste.
Le sucedió Cleón, quien ya le había denunciado con anterioridad por mala administración del dinero público. Otro destacado político ateniense fue su sobrino Alcibíades, cuya negativa actuación en la guerra del Peloponeso resultaría decisiva para la derrota de Atenas.
Alcibíades (c. 450-404 a.C.):
Político y general ateniense, sus actos oportunistas y su influencia negativa contribuyeron a la derrota de Atenas en la guerra del Peloponeso (431-404 a.C.). Después de la muerte de su padre en el 447 a.C., Alcibíades se educó en casa de su tío, el político griego Pericles. Fue influido por Sócrates, amigo personal suyo. Alcibíades obtuvo una gran riqueza mediante su matrimonio, pero derrochó su dinero y llevó una vida disoluta. Con carísimas demostraciones públicas, en particular en los Juegos Olímpicos del año 420 a.C., ganó el aprecio del pueblo. Su rival político fue el ateniense Nicias, quien había consolidado un tratado de paz por 50 años entre atenienses y espartanos. En el 415 a.C. Alcibíades fue uno de los comandantes de la desafortunada expedición contra Siracusa (Sicilia). Antes de que partiera la expedición, todas las estatuas del dios Hermes en Atenas fueron mutiladas en una sola noche; la culpa recayó sobre Alcibíades, quien fue acusado de profanación de estatuas sagradas. Huyó a Esparta, donde divulgó los planes de la expedición y fomentó una alianza entre espartanos y siracusanos para derrotar a los atenienses. Por este acto de traición, Atenas le condenó a muerte y confiscó sus posesiones.
En el 414 a.C. Alcibíades se dirigió con la expedición espartana a la isla de Quíos, donde inició una rebelión jónica contra los atenienses. Los problemas de Alcibíades con los dirigentes espartanos llevaron a estos últimos a planear su asesinato. Al enterarse de la conspiración, Alcibíades se refugió con la ayuda del sátrapa persa Tisafernes e intentó, sin éxito, ponerle de parte de los atenienses aduciendo que era interesante para Persia impedir que Esparta obtuviera un completo control sobre Atenas. Entonces Alcibíades propuso hacerse con el apoyo persa para los atenienses si ellos revocaban la sentencia que le obligó a exiliarse. Aceptaron su oferta, pero él deseaba hacer algunos favores a Atenas antes de regresar. Por ello, permaneció en el extranjero y obtuvo victorias importantes para los atenienses, como la captura de las ciudades de Cícico (Cizico), Calcedonia y Bizancio.
Alcibíades regresó a Atenas en el 407 y fue recibido con entusiasmo general. De nuevo fue enviado a Asia con cien barcos, pero la expedición fue derrotada en Notium en el 406. Como consecuencia, sus enemigos formularon una acusación nueva contra él y fue destituido de su mando. Inmediatamente después se unió a los persas, y se refugió en Frigia (Asia Menor). A petición del gobierno ateniense, y con la aprobación de los espartanos, la residencia de Alcibíades fue incendiada durante la noche, y resultó muerto por una lluvia de flechas en su huida.
Cimón (c. 510-c. 450 a.C.):
General y político ateniense. Era hijo de Milcíades el Joven, el victorioso comandante en la batalla de Maratón (490 a.C.). Cimón luchó en la batalla de Salamina (480 a.C.) y más tarde trabajó con el general griego Arístides para formar la Liga de Delos. Con Arístides compartió el mando de la flota aliada griega que fue enviada a Asia Menor para liberar a las colonias griegas del dominio persa. Arístides regresó a Atenas, pero Cimón se quedó para expulsar a los persas de Asia Menor. Hacia el 468 a.C. se encontró con una flota persa cerca del río Eurimedonte (ahora el río Köprü, en Turquía). Destruyó o capturó doscientos barcos y el mismo día derrotó a las fuerzas terrestres persas, logrando así la hegemonía ateniense sobre el mar Egeo. Como consecuencia de una sublevación de los ilotas de Esparta, contra los que se alió uniéndose al ejército espartano, perdió la confianza de sus aliados y fue destituido. Más tarde, la democracia ateniense encabezada por Pericles le condenó al ostracismo. Cuando fue rehabilitado, en el 451 d.C., Cimón consiguió cinco años de armisticio entre los espartanos y los atenienses, y finalmente contribuyó a la rehabilitación de Atenas.
Fidias (c.490-c.430 a.C.):
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Escultor griego del periodo clásico, destaca por su exquisita perfección en el tratamiento de la forma, el volumen y la expresión de sus esculturas.
Alcanzó también fama como arquitecto y pintor. Dado que la mayor parte de sus trabajos originales han desaparecido, el conocimiento de su obra es posible gracias a las descripciones que de la misma hicieron los escritores antiguos. Su primer encargo conocido fue un monumental grupo escultórico en bronce representando a los héroes nacionales con el general Milcíades el Joven como figura principal. El estadista ateniense Pericles le encomendó tanto la supervisión de todas las obras públicas como la realización de cuantas estatuas debían erigirse en la ciudad. Fidias dirigió las obras de construcción de los Propileos, que eran la entrada monumental a la Acrópolis, y del Partenón. Para el interior de este último edificio realizó, en oro y marfil (criselefantina) la monumental estatua de Atenea, diosa de la sabiduría y protectora de Atenas. Una de las siete maravillas del mundo, la colosal estatua de Zeus, padre de los dioses, ubicada en Olimpia, es considerada su obra maestra.
Los últimos años de la vida de Fidias están plagados de conflictos. Los enemigos de Pericles le acusaron de apropiarse del oro que había recibido para levantar la estatua de Atenea. Al parecer murió en prisión o según otra versión, en el destierro. Una tercera fuente de información afirma que le fue levantado el cargo de malversación, pero se le condenó sin piedad por haber esculpido su retrato y el de Pericles en el escudo dorado que portaba la estatua de Atenea.
Tanto los críticos antiguos como los modernos coinciden en afirmar que las obras de Fidias, junto con las tragedias del dramaturgo griego Sófocles, constituyen la expresión más perfecta del espíritu del más noble periodo de la civilización griega, en el que las formas artísticas se utilizaron para reproducir la belleza ideal más que la realidad natural, primando la plasmación de las características esenciales e intemporales por encima de las individuales y transitorias.
Cleón (m.422 a.C.):
Político y militar ateniense. Comenzó a destacar cuando culpó a Pericles de la mala administración de los fondos públicos. En el 427 a.C., la asamblea ateniense reflexionó sobre el destino de los habitantes de Mitilene (Mitilini), que se habían sublevado contra Atenas. Cleón recomendó que fueran ejecutados. En el 425 a.C., Esparta intentó negociar la libertad de los ciudadanos espartanos de la isla de Esfacteria (actualmente Sfaktíria) y firmar la paz; Cleón persuadió a los atenienses para que impusieran unos acuerdos tan duros que la paz fue algo imposible de conseguir. Más tarde, en ese mismo año, Cleón, encargado de las operaciones contra Esfacteria, obligó a los espartanos a rendirse en veinte días. En el 422 a.C., Cleón fue enviado a Macedonia y Tracia a la cabeza de un ejército contra el general espartano Brásidas. Cleón murió durante esa expedición, mientras intentaba recuperar la ciudad de Anfípolis en Macedonia. El autor de teatro coetáneo Aristófanes satirizó a Cleón en distintas comedias.
Anaxágoras (c. 500-428 a.C.):
Filósofo griego responsable de introducir la noción de nous (en griego pensamiento o razón) en la filosofía de los orígenes; sus predecesores habían estudiado los elementos (tierra, aire, fuego, agua) como realidad última.
Nació en Clazomenae (cerca de la actual Izmir, Turquía). Anaxágoras fue el primer pensador en establecerse (c. 480) en Atenas, más tarde un destacado centro filosófico. Entre sus alumnos se encontraban el estadista griego Pericles, el dramaturgo griego Eurípides, y quizás también Sócrates. Anaxágoras había enseñado en Atenas durante cerca de treinta años cuando se le encarceló acusado de impiedad al sugerir que el Sol era una piedra caliente y la Luna procedía de la Tierra. Después marchó a Jonia (en Asia menor) y se estableció en Lampsacus (una colonia de Mileto), donde murió.
Anaxágoras explicó su filosofía en su obra Peri physeos, pero sólo algunos fragmentos de sus libros han perdurado. Mantenía que toda la materia había existido en su forma primitiva como átomos o moléculas; que estos átomos, numerosos hasta el infinito e infinitesimalmente pequeños, habían existido desde la eternidad; y que el orden que surgió al principio de este infinito caos de átomos diminutos era efecto de la actuación de una inteligencia eterna (nous). También consideraba que todos los cuerpos son simples agregaciones de átomos; así, una barra de oro, acero o cobre se compone de inconcebibles partículas diminutas del mismo material.
Anaxágoras marca un gran punto de retorno en la historia de la filosofía griega; su doctrina del nous fue adoptada por Aristóteles, y su interpretación sobre los átomos preparó el camino para la teoría atómica del filósofo Demócrito.
Protágoras (c. 480-c. 411 a.C.):
Filósofo nacido en Abdera, Tracia. En el 445 a.C. se estableció en Atenas, donde llegó a ser amigo del estadista Pericles y consiguió gran fama como maestro y filósofo. Fue el primer pensador en llamarse a sí mismo sofista y en enseñar a cambio de dinero, recibiendo grandes sumas de sus alumnos. Enseñó gramática, retórica e interpretación de la poesía. Sus obras principales, de las que sólo perduran algunos fragmentos, fueron tituladas Verdad y Sobre los dioses. El fundamento de su reflexión fue la doctrina de que nada es bueno o malo, verdadero o falso, de una forma categórica y que cada persona es, por tanto, su propia autoridad última; esta creencia se resume en su frase: El hombre es la medida de todas las cosas. Acusado de impiedad, Protágoras se exilió, pereciendo ahogado en el transcurso de su viaje a Sicilia. Dos célebres diálogos de Platón, Teeteto y Protágoras, rebatieron las doctrinas de Protágoras.
Zenón de Elea (fl. siglo V a.C.):
Matemático y filósofo de la escuela eleática, conocido por sus paradojas filosóficas. Zenón nació en Elea, al suroeste de Italia. Llegó a ser el discípulo predilecto del filósofo griego Parménides y le acompañó a Atenas cuando tenía 40 años.
En Atenas, Zenón enseñó filosofía durante algunos años, concentrándose en el sistema eleático de metafísica. El estadista ateniense Pericles y Calias estudiaron con él. Zenón regresó más tarde a Elea y, según cuenta la tradición, se unió a una conspiración para librar a su ciudad nativa del tirano Nearcco; la conspiración fracasó y Zenón fue torturado con dureza, pero se negó a delatar a sus compañeros. No se conocen más circunstancias de su vida.
Sólo pocos fragmentos de la obra de Zenón perduran, pero las obras de Platón y Aristóteles se nutren de referencias textuales de los escritos de Zenón. En el plano filosófico, Zenón aceptaba la creencia de Parménides de que el universo, o el ser, es una sustancia indiferenciada, simple, única, aunque pueda parecer diversificada para los sentidos. La intención de Zenón fue desacreditar las sensaciones, lo que pretendió hacer a través de una brillante serie de argumentos o paradojas, sobre el espacio y el tiempo que han perdurado hasta nuestros días como mosaicos intelectuales complejos. Una paradoja clásica afirma que un corredor no puede llegar a la meta porque, para lograrlo, debe recorrer una distancia; pero no puede recorrer esa distancia sin primero recorrer la mitad de ella, y así ad infinitum. Porque existe un número infinito de bisecciones en una distancia espacial, uno no puede recorrer una distancia en tiempo finito, a menos que acorte la distancia o aumente la velocidad. Este argumento, como muchos otros de Zenón, se proponía demostrar la imposibilidad lógica del movimiento. Dado que los sentidos nos llevan a creer en la existencia del movimiento, los sentidos son ilusorios y por lo tanto no existe ningún obstáculo para aceptar las inverosímiles teorías de Parménides de otra forma. Zenón es reconocido no sólo por sus paradojas, sino por establecer los debates filosóficos que favorecen la discusión razonada. Por todo ello, Aristóteles le consideró el creador del razonamiento dialéctico.
Solón (638-559 a.C.):
Legislador y político ateniense, considerado el fundador de la democracia de Atenas y uno de los denominados siete sabios de Grecia. Nació en una familia noble, y en su juventud trabajó en el comercio exterior, donde obtuvo una gran experiencia. Una depresión agrícola dominó el país y muchos atenienses libres, pequeños granjeros que no podían pagar sus deudas, fueron vendidos como esclavos. En el 594 a.C. fue elegido arconte (magistrado) para solucionar la situación.
Solón prohibió todo préstamo realizado sobre la libertad del deudor y canceló todas las hipotecas y deudas. También animó a los que no podían vivir de la agricultura a aceptar otros trabajos, impulsó el comercio y las profesiones liberales. Igual de importantes fueron sus reformas constitucionales. Respetó la división de clases según la riqueza: pentacosiomedimnos, aquellos que realizaban un ingreso anual de 500 medimnos (1 medimno = 50 litros) de grano, vino y aceite; los hippeis o caballeros, aquellos que podían proporcionar un caballo para la guerra y cuyos ingresos ascendían a 300 medimnos; y los zeugitas o carreteros, que podían proporcionar una yunta de bueyes y tenían unos ingresos de 200 medimnos. A estas clases añadió una cuarta clase de thetes, clase sin propiedades. Sólo los miembros de las tres primeras clases podían acceder a los cargos políticos, pero concedió a los thetes el derecho a tomar parte en la asamblea pública. Este paso fue importante para el desarrollo del gobierno democrático, porque permitía que el pueblo controlara la administración. Formó un consejo nuevo, compuesto de 400 miembros, para presentar propuestas a la asamblea general. El consejo asumió muchas de las funciones legislativas antes desarrolladas por el Areópago. Solón impuso ciertas obligaciones a cada una de las cuatro clases. Las tres superiores proporcionaron la tierra para el ejército de la región de Ática, los thetes, como remeros en los trirremes (antiguos barcos con tres filas de remos), formaron la parte más importante de la flota (más tarde fueron la salvación de Grecia y la base de la hegemonía ateniense).
Las regulaciones de Solón alcanzaron a todas las competencias de la vida, incluidos matrimonio, adopción, vestimenta, agricultura y calendario. Aunque muchos detalles de su legislación son oscuros y discutibles, Solón sin duda emancipó al individuo y dio el primer paso decisivo hacia una democracia completa y verdadera. La idea fundamental de sus reformas fue la moderación, que consistía en la creencia de Solón de que cada clase debía recibir privilegios en proporción a las responsabilidades públicas que soportaba. Sin embargo, las reformas se encontraron con el descontento, al ser demasiado democráticas para satisfacer a los aristócratas más ricos y no lo suficientemente democráticas para el pueblo. En realidad, la tradición indica que Solón se enfrentó a tal oposición que, tras un año en el cargo, se apartó de Atenas por un periodo de diez años.
Solón también escribió poesía. Sin embargo, los fragmentos existentes de sus versos son menos valiosos como obra literaria que como destacada información sobre sus objetivos políticos.