Recurso a la guerra
El 11 - M: A 8 años del atentado de Al Qaeda que siguió al 11- S:
Hace 8 años Osama Bin Laden tramó el 11 - M, y le ejecutaron. Madrid recuerda a las 191 personas asesinadas en los trenes de Atocha un 11 de marzo de 2004.
Hace 8 años del 11 - M. Diez bombas estallaron dentro de los trenes de Atocha, Santa Eugenia y El Pozo. Al Qaeda así saldaba cuentas con España por la invasión de Iraq. El líder terrorista, Osama Bin Laden, mentor del 11 - S, asesinó a 191 personas entre las 07:37 y las 07:39 del jueves 11 de marzo de 2004. Finalmente fue asesinado por orden de Obama. No murió dentro de un avión o un tren, sino acorralado en un edificio y con un agujero en la cabeza.
Osama Bin Laden y el 11 - M
Debe haber sido venganza porque ambos ataques terroristas salieron precisamente de esa mente criminal, aun sin la bala alojada en su cerebro. Sin embargo el método fue distinto. No hubo aviones de American Airlines que se estrellaran contra las torres KIO. Madrid no era una ciudad de rascacielos. Era inútil atacarla por los aires.
Tampoco era factible hacerlo desde el subsuelo como hicieron los etarras con el coche de Carrero Blanco, aunque atacar dentro del metro hubiese sido igual de mortífero. Pero pensándolo mucho mejor, el tren de Cercanías tenía mayor capacidad y recogería más víctimas de pueblos aledaños. Tenía que ser un ataque suculento de desaparecidos. Dado que sería un asesinato en masa, los vagones saldrían del populoso Corredor del Henares, Guadalajara y Alcalá de Henares, con destino Atocha. Pozuelo y Majadahonda fueron descartados.
Fueron 10 explosiones. Subían al tren pasajeros sin haber desayunado. Ni siquiera pudieron disfrutar del plato favorito que se brinda a los condenados al corredor de la muerte. Hay gente que exige una taza de té; otros, una ración de patatas fritas y pollo frito. Ellos acabaron, rostizados o desintegrados por la dinamita, y con el estómago vacío.
¿ETA o Al Qaeda?
Unos decían ETA, otros no sabían. Un vagón, o lo que quedaba de él, lucía despedazado por TVE. Se optó por que las explosiones dentro de los mismos vagones. Podría haberse dejado las mochilas bomba dentro de la basura; pero podían ser encontradas y desactivadas. Y el éxito dependía del factor sorpresa.
Los terroristas entraron con el artefacto como si se tratara de un niño malévolo, arropado dentro de una mochila y al que hay que cargar por delante. No vaya la muchedumbre a aplastarle. Con la misma meticulosidad de Mohammed Atta que tomó clases de aviación para estrellar los Boeing de American Airlines. Algunos viajeros jugaban con sus móviles de estación en estación para matar el tiempo. Si hubiesen sabido que un móvil, de la misma marca y modelo, estaba allí para poner en marcha las 10 bombas de tiempo... A las 07:37 h., 07:38 h. y 07:39 h. sería el ataque.
Minutos antes, los yihadistas se bajaron en la próxima parada y se despidieron del artefacto sin la pena de abandonar a un huérfano. Decidieron no suicidarse. Atta no tuvo otra opción que inmolarse en el 11 - S. En esa ocasión su deber era pilotear el avión; pero este era otro caso. Entonces, todo reventó.
11 - M: 191 víctimas
10 explosiones. Incesantes como cañonazos a la orden de ¡Fuego! Los restos de los viajeros que murieron de forma instantánea terminaron desperdigados como si fueran serpentinas por las estaciones de Atocha, Santa Eugenia y El Pozo. Empezaba la Fiesta Brava de Al Qaeda.
Se cumplía el triunfo de la bestia sobre el hombre. Nadie como Hemingway para contar una guerra desde el lado del perdedor en "¿Por quién tocan las campanas?" La niña de Vietnam, Kim Phuc, esa a quien los americanos rociaron napalm, corría desnuda por Atocha, con la piel que se descascaraba, con el pelo como una antorcha. Urgía agua para aquellos que ardían como bonzos; urgía sangre y, al mismo tiempo, los suelos, las paredes y las caras lucían salpicados de ella.
Bombas en Atocha, Santa Eugenia y El Pozo
El modus operandi fue así: No se degolló con tijeras y tenedores a los conductores. Ni tampoco se entró a la cabina de control. Era mucho más fácil dejar que las bombas hicieran su trabajo.
Los terroristas no morirían calcinados inmediatamente como pasó con Hitler y Goebbels que temieron que su cadáver terminara como trofeo de guerra. Un mes después, un 03 de abril, la policía dio con ellos en un pueblo lejano a las explosiones, en Leganés. Entonces prefirieron la muerte antes que acabar con 40.000 años de prisión y en el peor de los casos, torturados en Guantánamo por las tropas americanas. Accionaron ellos mismos los explosivos y volaron el edificio con ellos dentro.
¡Cómo son las coincidencias! Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, Jamal Ahmidan, Mohamed Oulad Akcha, Rachid Oulad Akcha, Abdennabi Kounjaa, Asrih Rifaat Anouar, Allekema Lamari, Jamal Zougham y Otman el Gnaoui, terminaron sus días como sus cómplices del 11 - S. Entre ellos, Bin Laden. Siempre en las entrañas de un edificio en llamas.
11 - S y 11 - M
La diferencia entre ambos ataques es que no se alertó a los viajeros. ¿Coincidencias? El reloj del móvil marcó las 7, hora preferida de Al Qaeda "para dar su medicina". Ese era el eufemismo del Che para asesinar.
¿Fue mejor que las víctimas no presintieran nada? Aun parece escalofriante la llamada mortal de Kevin Cosgrove, víctima atrapada dentro de una de las torres del WTC que exige con pavor que venga la policía a rescatarle. De pronto, se viene abajo toda la torre y él termina triturado. Su grito pasó a la historia. Solo comparable con la foto de un comunista que es ejecutado enfrente del fotógrafo Eddie Adams. Vietnam, otra vez.
Bin Laden asesinado
War on the east, war on the west, war on the north, war on the south. Bin Laden fue ejecutado extrajudicialmente por los americanos en 2011. Y Nueva York se puso de fiesta. En cambio, en Madrid no hubo movida por la muerte de semejante terrorista. Por su parte, tras asesinarle, América voló con explosivos su último escondite. No importa de qué bando sean. Todos coinciden en liquidar con dinamita.
https://web.archive.org/web/20130313175226/http://suite101.net/article/el-11---m-a-8-anos-del-atentado-de-al-qaeda-que-siguio-al-11--s-a77547
(Victor Hugo Sandoval)