|
| ||||
|
Granada:
Edificaciones de defensa y seguridad del Generalife. Al ser una villa extramuros (fuera del gran recinto amurallado de la Alhambra), el Generalife necesitaba defensas pasivas propias muy específicas para garantizar un cierre hermético ante incursiones enemigas o rebeliones: El Postigo de los Carneros (Bab al-Ganam): Una puerta fortificada de acceso en recodo dispuesta en la zona alta de las huertas. El diseño en recodo era la técnica poliorcética andalusí por excelencia: obligaba a cualquier intruso a realizar giros de noventa grados en espacios estrechos, impidiendo el uso de arietes y exponiendo su flanco desprotegido a los defensores. La Torre del Agua: Ubicada en el extremo oriental de la muralla de la Alhambra, su función principal era la vigilancia y control del flanco de las huertas del Generalife. Desde allí se custodiaba el acueducto que transportaba el suministro de la Acequia Real hacia el interior de la ciudadela palatina. Muros de contención y terrazas: El Generalife aprovechaba su orografía escarpada. Las terrazas de cultivo y los gruesos muros perimetrales hacían las veces de muralla defensiva escalonada, impidiendo un asalto frontal sencillo a las edificaciones palaciegas. El cuerpo de guardia que custodiaba el Generalife: La seguridad interna y externa de la almunia real recaía en una unidad específica de la guarnición palatina: La guardia de la finca y el Patio de la Guardia: El complejo contaba en su acceso con una zona militarizada denominada el Patio de la Guardia. Allí se apostaba de forma permanente un destacamento de soldados de élite de la corte nazarí, encargados de controlar el acceso a la residencia real y vigilar a los trabajadores y jornaleros que entraban a las extensas huertas productivas. Tras la conquista en 1492, los Reyes Católicos mantuvieron este sistema nombrando específicamente a un alcaide/guardia mayor para la custodia y uso exclusivo de la finca.
En las proximidades e interior de la ciudad de Granada, los principales afluentes y arroyos que desaguan en el cauce del río Darro son los siguientes: Río Beas: Es su afluente más importante dentro del término municipal de Granada. Confluye con el Darro por su margen izquierda en las inmediaciones del Cortijo de Cortes. Arroyo de Belén: Desagua por la margen izquierda un poco más abajo del río Beas, justo antes de llegar a la histórica hacienda de Jesús del Valle, en una zona muy próxima al casco urbano donde se sitúa el azud de la Acequia Real de la Alhambra. Arroyo de El Fargue: Es el único afluente relevante que recibe por su margen derecha en el entorno urbano. Procede de la pedanía granadina de El Fargue y se forma por la confluencia del barranco de la Ermita y el barranco de las Carabelas. Su desembocadura en el Darro se localiza plenamente en el interior de la ciudad, a la altura del emblemático barrio del Sacromonte. Barrancos menores y estacionales: En el tramo periurbano e interior (especialmente en el Valle del Darro y el Sacromonte) también vierten sus aguas pequeños torrentes y barrancos que se activan con las lluvias, entre los que destacan el barranco de los Negros (famoso por sus cuevas y el Museo Cuevas del Sacromonte) y el barranco del Teatino.
Cada vez que usas la expresón 'ingeniería social' me centro en intentar detectar una subsiguiente consigna ideológica ultraconservadora. Me pasa algo similar al leer 'social justice warrior'. Woke y la frase que contiene el término invariablemente tienen la capacidad de convertirse en una pequeña molestia llegada del ámbito de las ideologías. Así interpreto estas elecciones lingüísticas concretas.
Yo no he pensado mal sobre intenciones o sesgos. Es solo una interpretación personal mía. Todos los usos que recuerdo de 'ingeniería social' están acompañados o asociados a notables dosis de ideología entre conservadora y reaccionaria. Creo que la causa está en que mi imagen de progreso pasa por reconocer que existen colectivos especialmente vulnerables a los que conviene dar una ayuda especial transitoria. Siempre hay una fuerte reacción contraria a que grandes jurisconsultos propongan modelos sociales más justos a través de modificaciones puntuales en las leyes. Siguiendo ese espíritu de beneficiar al más vulnerable hemos conseguido grandes logros desde los tiempos en que Aristóteles justificaba la esclavitud.
Semillas de aguacate en agua: Cambia el agua frecuentemente: Renueva el agua cada 3 o 5 días. Esto evita la proliferación de bacterias, hongos y la acumulación de cal, además de asegurar que el agua tenga oxígeno disuelto. Usa agua de calidad: El aguacate es muy sensible al cloro y a la salinidad. Utiliza agua filtrada, de lluvia o agua del grifo reposada durante 24 horas. Nutrición ligera: El agua por sí sola no tiene nutrientes. Añade unas pocas gotas de fertilizante líquido para plantas verdes o hidropónicas una vez al mes, pero usa solo un tercio de la dosis recomendada por el fabricante para no quemar las raíces. Luz y temperatura: Colócala en un lugar con mucha luz indirecta. Evita el sol directo a través del cristal, ya que sobrecalentará el agua y cocerá las raíces. El paso del agua a la tierra es el momento más crítico y donde la mayoría de los aguacates mueren. Esto ocurre por tres razones principales:
Estructura de la raíz diferente: Las raíces que crecen en agua son más gruesas, quebradizas y carecen de pelos absorbentes microscópicos. Están diseñadas para absorber agua fácil, no para abrirse paso ni buscar nutrientes en un suelo compacto. Shock por deshidratación: Al pasar a la tierra, la planta experimenta un "shock de trasplante". Las raíces hidropónicas no saben absorber la humedad del suelo de inmediato y la planta se marchita como si le faltara agua, aunque la tierra esté húmeda. Asfixia radicular y hongos: Si el sustrato es muy pesado o arcilloso, se compacta, retiene demasiada agua sin oxígeno y pudre las raíces debilitadas de inmediato. Consejo para el éxito: No esperes a que las raíces midan palmos. El mejor momento para trasplantar es cuando la raíz principal tiene unos 10-15 cm de largo. Usa un sustrato muy esponjoso (mezcla de fibra de coco, turba y mucha perlita) y mantén la tierra muy húmeda las dos primeras semanas, reduciendo el riego de forma muy gradual. Es muy conveniente que las raíces permanezcan a oscuras. En la naturaleza, las raíces crecen bajo tierra en total oscuridad. Mantener el recipiente transparente expuesto a la luz directa provoca dos problemas graves: Proliferación de algas: La luz solar en el agua estancada estimula el crecimiento de microalgas verdes. Estas algas compiten con el aguacate por el oxígeno y los nutrientes, y se pegan a las raíces asfixiándolas. Degradación de los tejidos: La luz constante debilita las células radiculares y ralentiza su crecimiento. Solución fácil: Puedes usar un recipiente opaco (como un jarrón de cerámica) o simplemente forrar el vaso de cristal con papel de aluminio, cartulina negra o un calcetín para bloquear la luz en la zona de las raíces.
Inicio |
DOCS |
HIST |
Naturaleza |
FIL |
Ciencia |
SER |
ECO |
SOC |
Letras |
CLAS |
Fotos
|